DESARROLLO
Todos los días caminamos y durante todos
esos trayectos, nos cruzamos con miles de personas, las observamos, las
saludamos, convivimos, nos agradan o no, las queremos o nos son indiferentes
pero nunca pensamos que tal vez muchas de ellas estén siendo víctimas de Violencia Intrafamiliar.
El temor a enfrentar una realidad, el
vivir de apariencias, la obsesión son grandes motivos a los que les damos mayor
poder y nos vamos enredando poco a poco permitiendo golpes, palabras, acciones,
chantajes, comparaciones, amenazas… incluso al ser testigo de esa violencia
somos parte de ella.
Son distintos los factores que detonan la
agresividad en una persona como su nivel socioeconómico, el abuso en el uso del
alcohol, enfermedades mentales, experiencias infantiles de violencia, estrés,
cultura y es por eso que no tiene capacidad de autocontrol actuando
impulsivamente.
Desafortunadamente, no existe sexo, edad o
raza para ser víctima o victimario de la violencia intrafamiliar y peor aún,
cuando se decide enfrentar este problema, no existen suficientes instituciones
para dar una atención correcta al problema. El machismo se impone ante las
leyes y derechos.
Ante todo esto, como sociedad estamos
permitiendo que este problema se agrande día a día, la llevamos a cabo no sólo
en casa sino en cada uno de los roles que desempeñamos diariamente y vemos de
manera normal el llamar a alguien “idiota”, al menospreciar a nuestras familias
creyendo que al insultarnos o hacernos una broma pesada es parte de la convivencia
pero en realidad, estamos violando lo más preciado que podemos tener.
CONCLUSIONES
Sólo se necesita sentarse a ver unos
cuantos videos o leer la definición de Violencia Intrafamiliar y remembrar
pasajes de nuestra vida para darnos cuenta de que en algún momento o en la
actualidad sufrimos o ejercemos esta agresividad. No hace falta que alguien nos
lo haga ver, sólo unos cuántos minutos para nosotros mismos, sólo otros cuántos
de valor para aceptar que este problema es enorme y que tenemos que hacer algo
como sociedad.
La Violencia Intrafamiliar es otro mal
silencioso que nos está rebasando pero que estamos a tiempo de hacer algo, de
empezar con nosotros mismos y dejar de ser víctimas y victimarios.